- El origen del estandar
Historia de la denominación y del modelo de trabajo compartido
El proyecto arranca en 1996 con la participación de fábricas harineras de la provincia de Zamora, tras invitar a las que integraban la Asociación Provincial de Fabricantes de Harina de Zamora. La primera denominación fue “Harina Mezcla Tradicional Zamorana” y el planteamiento se definió desde el inicio como un acuerdo práctico, que consistía en trabajar una mezcla común con criterios compartidos.
Ese acuerdo se concretó en dos decisiones operativas. Por un lado, se fijaron parámetros mínimos para la harina que cada fábrica debía aportar, denominada Harina Tipo. Por otro, se incorporó una harina molturada en molino de piedra como parte de la mezcla, con una proporción mínima estimada del 10%. Para mantener el estándar, las harinas debían llegar con su análisis, que se comprobaba desde la organización del proyecto y, antes de comercializar, la mezcla final se sometía a analítica previa para verificar que se correspondía con los parámetros establecidos.
Desde el principio se estableció una condición esencial, que consiste en que los participantes debían ser fabricantes de la provincia de Zamora. El despliegue inicial se sostuvo con la colaboración desinteresada de los asociados, que aportaron recursos como oficinas, laboratorios y la planta mezcladora, además de adquirir equipamiento para el trabajo de mezclado y envasado.
La denominación “Harina Mezcla Tradicional Zamorana” se registró en la Oficina Española de Patentes y Marcas el 20/11/1996. Durante los primeros años, las fábricas aportaban la Harina Tipo a partes iguales, se realizaba la mezcla con la harina de molino de piedra y se envasaba en sacos timbrados con esa denominación. Con la aceptación y el aumento de la demanda en el mercado nacional, se tomó la decisión de constituir la Asociación Harina Tradicional Zamorana y adoptar la denominación “Harina Tradicional Zamorana”.
Con la nueva etapa, el objetivo central fue la obtención de la Marca de Garantía. Se elaboró un Reglamento de Uso y se solicitó el registro en la Oficina Española de Patentes y Marcas en febrero de 2002. Ese mismo año se obtiene la concesión de la Marca de Garantía, que refuerza el marco institucional del proyecto.
El crecimiento obligó a ampliar capacidades. Ante el aumento de pedidos, se incorporaron recursos para la molturación en piedra y se implantó un sistema que permite agilizar el proceso, que incluye silos y control automático para mezclar las aportaciones de Harina Tipo a partes iguales junto con el 10% mínimo de harina de molino de piedra, y envasar en sacos específicos de Harina Tradicional Zamorana. Con el tiempo, el molino de piedra se amplió para responder a la demanda.
- Control en fábricas y laboratorios
Qué certifica la Marca de Garantía y cómo se comprueba
Certifica que el producto cumple unos requisitos comunes en lo que se refiere a calidad, composición, origen geográfico, condiciones técnicas y modo de elaboración. Todo ello dentro del procedimiento que establece un Reglamento de Uso y bajo los controles de las propias fábricas, laboratorios externos y una Entidad Certificadora.
El Reglamento de Uso fue aprobado por la Dirección General de Industrias Agrarias de la Consejería de Agricultura de la Junta de Castilla y León. La titularidad de la Marca corresponde a la “Asociación para la Promoción de la Harina Zamorana”. El Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, ITACyL, supervisa la Marca de Garantía.
La Zona de elaboración y envasado tiene lugar en la provincia de Zamora, dentro de la Comunidad Autónoma de Castilla y León, siendo esta además la zona geográfica de donde proceden las harinas tipo utilizadas en la realización de las mezclas. En la Marca de Garantía figuran inscritas cinco Empresas de la Provincia de Zamora y que mezclan sus harinas, incluida una que es molida en molinos de piedra, recuperados para este proyecto, que es la que aporta un claro matiz diferenciador: sabor y aroma similar al de hace décadas, influyendo en la textura del pan y consiguiendo una miga más consistente y sabrosa. Además, facilita el trabajo al panadero, ya que se trata de una mezcla de harinas, que es lo que tradicionalmente viene haciendo, ahorrándose aditivos y evitando problemas durante la panificación.
- 1996, 2002 y lo que vino después
Cronología visual de Harina Tradicional Zamorana